lunes 18 de octubre de 2010

18/Sept/2010

Al terminar esta indiscutible e inevitable despedida; de entre esas nubes tristes, lùgubres y llenas de desconcierto (por tu partida), saliò el sol, (extrañamente) de la nada a alumbrar estos ojos hùmedos, con làgrimas de dolor y cargados de esperanza por saber que algùn dìa regresaràs. Alumbrando esa chispa dentro de este corazòn que sabe que algo de ti se ha quedado entre mis manos. Luz que me invita a saber que aùn te sigo esperando, que me invita a recordar, que eres tù a quien...