Huele a tierra mojada y a tristeza. A noches de sueños mágicos y días perfectos. A instantes llenos de alegría. Hoy huele tanto a nostalgia. Y ese aroma tan gris, tan puro, sólo me invita a recordarte y querer estar a tu lado. Y enjugar tus lágrimas, prohibirle a la amarga depresión nublar tu rostro. Detener el paso del tiempo y así puedas estar siempre junto a mí. Mi amor. Mi gran dama. El pilar de mi vida. Me viste crecer y me apoyaste cada día. Aún cuando supiste que volaría del nido. ¡Me haces tanta falta! Lo que daría por volver a ser niña y jugar a la comidita en aquella casa grande. Sueño con volver a olerte. Con darte ese abrazo lleno de magia y amor que no te he podido dar en tantos meses. Quiero escucharte de nuevo, aprender de tus consejos, sonreír por tus olvidos y entristecerme por tus recuerdos, quiero volver a ser tu amiga incondicional. Porque no hay nadie en este mundo que me quiera más que tú. Y por nadie más daría lo que por ti con los ojos cerrados. Te amo Awes.
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